¡Buenos días, amigxs! ¿Cómo habéis pasado las vacaciones? Espero que hayáis descansado y recargado pilas y que hayáis hecho algo creativo. ¿Creéis que habéis hecho algo creativo? Supongo que tú me dirás que sí y tú me dirás que no. Pero, ¿qué entendéis vosotrxs por creatividad? O, ¿a qué la asociáis? Normalmente, a las personas que tienen habilidades artísticas se les dice que son creativas y, sin embargo, a las que no las tienen se les dice que no lo son o ellxs se encargan de afirmarlo. ¿Y si os dijera que la creatividad no es exclusiva del campo artístico? ¿Y si os dijera que la creatividad es la capacidad que tenemos de resolver problemas? Si esto es cierto, es evidente que los problemas no están solo en el campo del arte. Los problemas nos rodean, nos asaltan tras las esquinas, nos surgen al cocinar, al atender al teléfono, al buscar una dirección, al cocinar por primera vez un guiso, al elegir la ropa del día siguiente, al estudiar, al leer, al responder a una pregunta de nuestro hijo, al intentar preguntar algo comprometido o embarazoso a nuestra madre…

Esta es la definición que Wikipedia hace de la creatividad: La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales. La creatividad es sinónimo del “pensamiento original”, la “imaginación constructiva”, el “pensamiento divergente” o el “pensamiento creativo”. La creatividad es una habilidad típica de la cognición humana, presente también hasta cierto punto en algunos primates superiores, y ausente en la computación algorítmica, por ejemplo.

Es una habilidad y las habilidades pueden desarrollarse y entrenarse. «La práctica hace maestros» (y maestras), ¿no dicen eso? Lo mismo pasa con la creatividad. Si un día decides ir al trabajo por un camino por el que no sueles ir, en tu cerebro comenzarán a hacerse unas conexiones distintas a las habituales. Si eres diestrx y decides aprender a escribir con la mano izquierda (o a lavarte los dientes o a hacer cualquier cosa que normalmente hagas con la derecha) ya estás ejercitando tu creatividad. Igual que pensando qué estrategia utilizarás para ganar cualquier juego o qué ingredientes necesitarás para que el guiso sepa de forma diferente (más fresco, más consistente…).

Todas somos personas creativas solo hay que ejercitarla para tenerla siempre a punto.

¡Nos vemos!

Como siempre, si queréis ver la entrevista completa, pinchad aquí.