¡Buenos días, amigxs! Como os comentaba en un post anterior, los días mundiales suelen otorgarse a asuntos sin resolver. Este es un buen ejemplo de ello. La violencia de género es un mal que corroe desde abajo. Empieza por una infancia violenta y continua con una vida violenta. La ignorancia, la incultura, la falta de una educación igualitaria y sensible (que no sensiblera) … suelen ser ingredientes facilitadores para que una persona acabe convirtiéndose en un espécimen deplorable, aunque hay deshonrosas excepciones, por supuesto.

La vida no nos proporciona a todos las mismas ventajas ni se preocupa de qué suerte de familia nos ha tocado. Con lo que te da tienes que apañarte y, a veces, las piezas que te tocan no encajan unas con otras y son tus herramientas y lo que hagas con ellas lo que determinará que acabes siendo un maltratador, una mujer maltratada o ninguna de las dos cosas. La solución pasa, como casi siempre, por la educación, porque lo mejor que podemos hacer al respecto es educar bien a nuestros hijos e hijas; educarlos en el respeto, la igualdad, la bondad, el amor.

Todo puede resolverse a través del diálogo, pero, a veces, el diálogo que conocen en tu casa pasa por una bofetada o un puño. Otras veces te enseñan que ser sumisa y aceptar lo que te dan, aunque duela, es lo que te convierte en una “buena mujer”. Desaprender lo aprendido, tanto para mujeres como para hombres, no es fácil, aunque sí posible. La posibilidad es algo que permanece ahí, inamovible, como una pieza de mármol blanco, a la espera de que cojas tus herramientas y le des forma. Si tienes buen material te costará poco llegar a un buen resultado, pero si tu material es precario, a pesar de que el trabajo se dilate en el tiempo, con paciencia y el objetivo claro, también llegarás a él y habrás aprendido mucho en el camino.

 

Si queréis ver el video completo pinchad aquí . Muy recomendable.